@eristchardy

Este viernes se acerca un nuevo ' Día de los Enamorados', también conocido como ' San Valentín'>San Valentín', una fecha donde todas las parejas se demuestran su amor con regalos, salidas y, además, aprovechan la oportunidad para reavivar la pasión. Sin embargo, no siempre es fácil mantener encendida la llama del amor y por eso desde DiarioShow.com consultamos a especialistas en la temática para que sepas cómo afrontar las dificultades en la intimidad.  

'Es esencial la comunicación. Qué quiero, qué quiere mi compañero, qué me excita, que le excita al otro, qué me duele, qué le duele al otro. El desempeño sexual se ve afectado cuando se exige el cumplimento de ciertos objetivos. El sexo es parte de los vínculos y por eso influye como cualquier otra área. Si nos comunicamos asertivamente vamos a tener un mejor vinculo. Respetar el deseo de cada uno y consensuar todo... ¡es primordial!', sostuvo convencida Carolina Meloni (MN 38497), sexóloga clínica y educadora sexual.

Chip sexual: ¿sirve o no sirve? 

En el último tiempo, el 'chip sexual' cobró relevancia en los medios de comunicación a raíz del testimonio de ciertas famosas que eligieron está opción para mejorar su situación. Una de ellas fue Catherine Fulop, quien admitió que lo usa y también su pareja, Osvaldo 'Ova' Sabatini. 'Hablar de 'chip sexual' es un modo figurativo de hablar de un implante muy pequeño en la zona alta entre la cadera y el glúteo, que libera testosterona (u otra hormona que la genera) en forma gradual durante cuatro a seis meses. Es un procedimiento simple, que se realiza en consultorio con anestesia local, pero debe tener estudios previos y seguimiento de un endocrinólogo', detalló Meloni al ser consultada por este particular método.

En cuanto a quiénes pueden utilizarlo, la sexóloga declaró: 'En una persona de más de 50 años con bajo deseo sexual, algunos problemas vasculares y de memoria puede ser de muchísima utilidad. Puede sentirse de mejor ánimo, mejorar la piel, la tonicidad muscular, la lubricación e incluso disminuir el estrés'.

Aunque, también advirtió que puede tener 'efectos adversos': 'La utilización de testosterona se ha vinculado a cambios en el colesterol al igual que con trastornos como el acné y el hirsutismo (crecimiento excesivo de pelo, a menudo en la cara, la espalda o el tórax). Se desconocen los riesgos a largo plazo para las mamas o el sistema cardiovascular'

'Es un procedimiento simple, pero económicamente costoso y con efectos adversos significativos si no está terapéuticamente indicado. Por eso siempre que hayan hormonas interviniendo es importante la consulta con especialista, sin importar el género', cerró.

En la misma línea, el ginecólogo Jorge Elías (MN 71068) manifestó: 'Lamentablemente, la cuestión está mediatizada. Y digo 'mediatizada' porque el chip sexual es una terapia que tiene efectos a todo nivel. Pero lo medios cuentan una pequeña parte de la historia. De todos modos, si es cierto que mejora el deseo porque en definitiva es la aplicación de testosterona: que no es el del hombre, sino que es de todos. ¡La mujer también tiene!'.

Múltiples orgasmos: ¿mito o realidad?

Una de las grandes dudas siempre ha sido sobre la posibilidad de tener varios orgasmos en un mismo acto. Al respecto, la psicologa afirmó: 'Todas las personas con vagina son potencialmente multiorgásmicas, ya que no tienen periodo refractario, es decir, el periodo de descanso entre un orgasmo y una nueva fase de excitación'. En la misma dirección, aconsejó: 'No me parece imprescindible la consecución de varios orgasmos si estás disfrutando de tus prácticas, no creo conveniente exigirnos a algo innecesario. Los orgasmos posteriores al primero solo suceden si estamos relajados'.

En relación a si suman o restan la incorporación de juguetes sexuales al momento íntimo, acotó: 'Los juguetes sexuales son un excelente complemento para cualquier práctica: masturbación, prácticas coitales, anales, vaginales, de frotación o de masajes. Siempre que todas las partes estén de acuerdo y, sobre todo, lo deseen, va a ser adecuado. 

Fuente: Cronica >> lea el artículo original