A principios de mes, días antes de que estallara la crisis sanitaria en el país por el avance del coronavirus, Federico Bal utilizó las redes sociales para dar la peor de las noticias: 'Me hice una colonoscopía y una endoscopía que salió mal, el resultado fue negativo. Me encontraron diez pólipos, los cuales me extrajeron. Y me encontraron un tumor maligno en mi intestino”.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Día 1. La máquina de rayos. Fernando, el técnico. El instituto Alexander Fleming. Comienzo este proceso y lo comparto con ustedes, para sacarles miedos, dudas e inquietudes. Van a ser 6 largas semanas, pero les cuento que no duele nada. Son unos 10 minutos donde la máquina gira y es como una tomografia computada. Fernando un copado que me dio confianza y tranquilidad. Mientras los rayos se aplicaban me enseñaron a visualizar como un ejército de diminutos soldados que entran por esos rayos invisibles con el objetivo de eliminar el tumor. Yo les puse rangos, caras y hasta los vi con un uniforme celeste y blanco. Y no pude evitar ver a mi viejo, desde algún lugar elevado, como dirigiendo a ese escuadrón. Estoy muy bien, confiado y con más fuerzas que nunca. Gracias por el cariño y el apoyo de siempre.

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Los días pasaron, el Gobierno decretó la cuarentena total y obligatoria en todo país y el hijo de Carme Barbieri se convirtió en persona de riesgo en caso de contagio de la pandemia al tener un tumor en su intestino. Por esa razón, pese al aislamiento que rige en todo el país, el actor se sometió a la primera sesión de radioterapia contra el cáncer.

Y así lo publicó en sus redes sociales, donde compartió distintas postales y aseguró que vio a su papá mientras utilizaba su “imaginación” para superar la sesión. “Comienzo este proceso y lo comparto con ustedes, para sacarles miedos, dudas e inquietudes. Son unos 10 minutos donde la máquina gira y es como una tomografía computada”, explicó.

En ese contexto, contó que Fernando, el técnico a cargo de las sesiones, le dio una suerte de truco para mentalizarse en una rápida cura: “Fernando es un copado que me dio confianza y tranquilidad. Mientras los rayos se aplicaban me enseñaron a visualizar cómo un ejército de diminutos soldados entran por esos rayos invisibles con el objetivo de eliminar el tumor”.

Fue ahí donde cuando, advirtió, que vio a su papá, Santiago Bal, quien falleció el 9 de diciembre del año pasado. 'Yo a los soldados les puse rangos, caras y hasta los vi con un uniforme celeste y blanco. Y no pude evitar ver a mi viejo, desde algún lugar elevado, como dirigiendo a ese escuadrón”, explicó el actor, que se mostró “confiado” y “con más fuerzas” que nunca.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Fede Bal deberá someterse a seis sesiones (una por semana) de radioterapia para luchar contra su enfermedad en el instituto Alexander Fleming. “Voy a comenzar un proceso de rayos y pastillas durante unas seis semanas. Voy a tener fe y hay grandes posibilidades de que el tumor se vaya. Y sino, voy a temer que someterme a una operación”, había detallado a principios de mes. 

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Fuente: Big Bang News >> lea el artículo original