22 de mayo de 2020  • 11:56

Cerrado el mercado bursátil en Nueva York, la Argentina entró hoy en default selectivo o, como lo definió el Ministerio de Economía, en un 'soft default', luego de decidir finalmente no pagar los US$503 millones de intereses de tres bonos globales cuyo período de gracia vencía hoy.
Sin embargo, en medio de avances en negociaciones contrarreloj, prorrogadas hasta el 2 de junio, el Gobierno afirmó que 'en los próximos días'modificará su oferta a los acreedores privados.

En el Ministerio de Economía confirmaron a LA NACION que en los próximos días habrá una enmienda a la propuesta original, que establecía una fuerte quita de intereses, una menor en el capital, un cupón promedio de 2,3% (escalonado) y un período de gracia de tres años.

Cerca de Martín Guzmán no quisieron anunciar oficialmente la decisión de no pagar los tres bonos globales que el país había decidido no cancelar el 22 de abril último.
La iniciativa para oficializarlo corrió por vías diplomáticas en Washington y por fuentes del mercado.

Pese a la concreción del default selectivo, el riesgo país de la Argentina bajaba hoy en medio de un acercamiento entre los bonistas privados y el Gobierno, y luego de que el mismo Guzmán hubiera filtrado esta mañana en una entrevista con agencias internacionales su decisión de modificar la oferta.
En la semana, las posiciones más duras, como la de BlackRock, también habían mostrado cierto propensión hacia la flexibilización y el acuerdo.

La posibilidad de realizar cambios a la oferta original que logró una baja adhesión el último 8 de mayo -cercana al 13%- llega en momentos en que el Gobierno decidió prolongar hasta el 2 de junio próximo los tiempos de negociación con los comités de bonistas.
El Gobierno presentó ayer el nuevo plazo ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés).
Además, publicó la resolución hoy en el Boletín Oficial.

'Las negociaciones continúan por un sendero que consideramos positivo.
Mi visión es que estamos experimentando un mayor entendimiento mutuo entre las dos partes', dijo hoy a Reuters el ministro Guzmán, que volvió a repetir, que todavía queda una brecha importante para llegar a un acuerdo con los acreedores con títulos bajo legislación extranjera.

'La razón por la que extendimos [el plazo de] la oferta es técnica.
Estamos planeando realizar modificaciones con el objetivo de alcanzar un acuerdo sostenible con nuestros acreedores', señaló el ministro en el párrafo que volvió a despertar la ilusión un cierre positivo.

En Estados Unidos, el embajador argentino en Washington, Jorge Argüello, difundió un mensaje por correo electrónico en el cual informó acerca de la extensión del canje hasta el 2 de junio, y, al referirse al pago de intereses que vencía hoy, anticipó: 'Hoy concluye el período de gracia para realizar pagos de intereses sobre algunos de los bonos elegibles sujetos a las negociaciones.
En vista de la perspectiva de llegar a un acuerdo con sus acreedores sobre los nuevos términos de sus bonos, la Argentina pospondrá este pago hasta que se llegue a un acuerdo con sus acreedores y se acuerden nuevos términos sobre los intereses a pagar sobre dichos bonos'.

El gobierno nacional había dado indicios de que planeaba postergar el pago de los bonos Global en medio de las negociaciones con los acreedores.
Ayer, el presidente, Alberto Fernández, dijo que la Argentina ya estaba en default 'desde hace meses'.
Moody's, una de las agencias calificadoras de riesgo, ya tenía al país en default desde la postergación del pago del bono dual, y Standard & Poor's había colocado la país en 'default selectivo' en abril.

'Va a ser muy difícil evitar algún tipo de default', había dicho anteayer, Hans Humes, CEO de Greylock Capital, en un seminario virtual del Centro Woodrow Wilson.
'Pero es muy diferente si podés encontrar alguna forma de curarlo en poco tiempo después', indicó.

Por: Francisco Jueguen y Rafael Mathus Ruiz

Fuente: La Nación >> lea el artículo original