'Tenemos a tu hijo encañonado.
¿Cuánto vale para vos?'.
Con esa cruda frase se encontró un empresario de Guaymallén a media mañana de este jueves.
Desde el primer llamado de los secuestradores hasta el pago del rescate, el hombre que fue víctima de un secuestro extorsivo este jueves contó los detalles del hecho.

A las 10.20 suena el teléfono celular del hombre de 52 años.
En la pantalla figura el nombre de su hijo.
Atiende.
'Tenemos a tu hijo secuestrado y tomá esto en serio', le dijo una voz que, según comentó, tenía tono oriundo de Buenos Aires.

'Inmediatamente me pasaron a mi hijo y él me confirmó que era verdad.
Los secuestradores me dijeron que lo tenían encañonado y me preguntaron cuánto valía para mí.
Ahí no más me pidieron 4 millones de pesos, una cifra extraña', relató el empresario que se dedica al rubro de la tecnología -se reserva la identidad de las víctimas-.

Situación límite.
Uno de sus cuatro hijos, de 24 años y el único que vive con él en su casa, corría riesgo de muerte.
Pero la cifra era inalcanzable.
Por eso decidió ofertar 200 mil pesos.
Los tenía guardados para pagar los aguinaldos de sus empleados.
'Me dijeron que sí.
Salí, me subí a mi camioneta y ellos me iban a guiar por el camino para entregar la plata.
Obviamente no podía avisar a la Policía'.

En ese momento, la comunicación se cortó.
A los segundos recibió otro llamado, esta vez desde un número desconocido.
'Volvete a buscar más plata', le dijeron esta vez.
El hombre se negó, les recordó que ya habían llegado a un trato y que, en todo caso, no tenía más dinero.

Todo siguió como los delincuentes habían planeado.
El padre del secuestrado siguió el camino que le indicaban.
Detrás lo seguía un VW Gol, ocupado por los malvivientes.
Cruzó el Acceso Este hacia el oeste y se detuvo en la esquina de Dorrego y Molina.
Allí entregó el bolso con la plata.
Impunes, los secuestradores estaban a cara descubierta.
El contacto directo con el hijo ocurrió segundos después en la esquina de Godoy y Miller, a pocas cuadras.

Ya con el joven sano y salvo -no fue golpeado, aunque sí recibió amenazas a punta de pistola- llamó al 911 y le dio intervención a la Policía y a la Justicia Federal.
El fiscal federal Fernando Alcaraz lidera la pesquisa.

Los investigadores señalaron que los malvivientes no han sido identificados, aunque saben que no son de Mendoza.
Por los tonos de voz, eran oriundos de Buenos Aires y uno de ellos de Chile.
Por el momento, se están analizando las grabaciones de cámaras de seguridad de vecinos de la familia y del Ministerio de Seguridad, ubicadas en el trayecto que recorrió el empresario con los secuestradores, en busca de obtener los rostros de la banda.
También se realizan peritajes en los teléfonos celulares de las víctimas y se levantaron varias huellas dactilares en el domicilio.

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Fuente: Diario Uno >> lea el artículo original