Carolina Pochetti, la viuda del ex secretario kirchnerista Daniel Muñoz declaraba como arrepentida ante el juez Claudio Bonadio el 25 de enero pasado, cuando llamativamente dos patrulleros se presentaron en su domicilio para hacer preguntas privadas a su familia.

Ese llamativo episodio puso en alerta a la ahora confesa acusada en la causa de los cuadernos, por lo que denunció el episodio ante el juez.

Pochetti fue detenida en octubre pasado por el capítulo de lavado de dinero en la causa de los cuadernos del chofer Oscar Centeno por las inversiones de su marido Daniel Muñoz en los Estados Unidos por 70 millones de dólares en propiedades: hoy la mujer es arrepentida en la causa y está procesada con prisión preventiva.

El primer paso de Pochetti en su convicción de ser arrepentida fue el pasado 24 de enero, en plena feria judicial, al declarar ante los fiscales Carlos Stornelli y Carlos Rívolo, y al día siguiente por primera vez ante Bonadio.

Ese 25 de enero cuando Pochetti estaba en los Tribunales de Comodoro Py fue alertada por su familia del curioso hecho.  

En la lujosa vivienda de Pochetti en la que vivía su madre y sus dos hijos en el barrio de Saavedra, y cuando la familia se aprestaba a mudarse temporalmente, dos patrulleros se presentaron en el domicilio a realizar preguntas sobre hacia donde iban, el motivo y otros detalles.

Así se lo hizo saber su madre a Pochetti y ella lo denunció al propio Bonadio, pues el juez le aseguró que él no había sido quien envió a la Policía, lo que incrementó el temor de la viuda de Muñoz sobre ese episodio.

'Tengo miedo Doctor, esta gente es muy peligrosa. (el abogado Miguel) Plo llegó a decirme que abandone mi casa. Que tenía que desaparecer. A mí me da temor por los contactos que Plo pueda tener con la Policía', dijo Pochetti ante Bonadio.

A partir de la denuncia sobre esa situación, es que se le dio a la familia de Pochetti un botón antipánico para alertar de cualquier episodio.

La denuncia de la viuda de Munoz sólo apuntaba hacia lo ocurrido con su familia, ya que si bien ella está en Ezeiza no sufrió de ningún incoveniente y está bajo un régimen especial implementado por el Servicio Penitenciario Federal.

Fuente: MendozaPost >> lea el artículo original