RÍO DE JANEIRO (Sputnik) — El Gobierno brasileño es blanco de críticas debido a que el ministerio de Medio Ambiente ordenó a órganos estatales subordinados, como el Ibama y el ICMBio, no informar directamente de sus actividades ni dirigirse a la prensa sin previo consentimiento del titular del ramo, Ricardo Salles.

La exministra de Medio Ambiente y excandidata presidencial Marina Silva calificó este jueves como 'inaceptable' que el ministro impida que esos órganos se comuniquen son la sociedad, algo que considera una 'gravísima afronta a la Constitución' y una manera de esconder los 'escabrosos retrocesos que ya están sucediendo y van a suceder' en esos órganos.

Amazonia (imagen referencial)CC0 / PixabayBolsonaro, una amenaza para el Amazonas'Amordazar órganos y servidores públicos es una práctica de dictaduras, jamás de regímenes democráticos en pleno siglo XXI', escribió en sus redes sociales Silva, una de las más respetadas líderes ecologistas del país.

Según la prensa local, el ministerio de Medio Ambiente también prohibió que los dos órganos hagan comunicaciones en Twitter, y el objetivo del ministro sería fusionarlos en una única institución.

Las tensiones internas entre los funcionarios de los órganos ambientales y la nueva dirección empezaron en las primeras semanas del Gobierno de Bolsonaro.

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En enero, la hasta ahora presidenta del Ibama, Suely Araújo, presentó su dimisión después de que el ministro Salles cuestionara en las redes sociales el alto valor de un contrato para comprar vehículos de vigilancia medioambiental.

FerrocarrilCC0 / PixabayMinistro de Medio Ambiente de Brasil quiere vías férreas en zonas protegidasLa designación de Salles fue desde el principio muy criticada por movimientos ecologistas, por relativizar el impacto del cambio climático y el problema de la deforestación de la Amazonía y por estar alineado con Bolsonaro en la idea de que hay demasiadas multas ambientales y que éstas impiden el progreso económico.

El Ibama es precisamente el órgano del Gobierno brasileño que desde 1989 se dedica a controlar el uso adecuado de los recursos naturales (lo que incluye la atribución de multar a quien delinque), mientras que el ICMBio se encarga sobre todo de administrar los parques nacionales. 

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