Medioambiente, nuevas tecnologías y confrontación del binarismo de género son ejes representados en la muestra Diseño en Acción.
Intersecciones contemporáneas
, en PROA hasta el 9 de junio.
Conversamos con la licenciada en Bellas Artes y docente de la Universidad Nacional de Rosario María Laura Carrascal, quien fue la encargada de seleccionar las obras referidas a indumentaria, mientras Martín Huberman y Olga Martínez se ocuparon de la curadoría de las secciones de urbanismo y objetos.

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Una de las obras de KOSTÜME en la muestra Diseño en Acción.
Intersecciones contemporáneas, en PROA hasta el 9 de junio.
Foto: PROA.

El consumo consciente se pone en el centro de la escena de la exposición, para permitirse reflexionar sobre el impacto social, y ambiental, del ¿simple? hecho de vestirse: ¿qué ropa elegimos comprar? ¿Quién, al fin y al cabo, termina pagando “lo barato” de esas ofertas increíbles? Es decir, ¿a costa de quién o quiénes alguien puede vender una ganga súper económica? ¿En qué lugar nos deja como consumidores elegir ese producto que dice “Hecho en Bangladesh”, o en el silencio de un taller clandestino?

María Laura Carrascal, la curadora de indumentaria de la muestra en PROA.

Sobre esto, María Laura dice a Clarín: “Los talleres clandestinos se encuentran en países como la India o ubicados en barcos en altamar –donde se produce para pagar todavía menos impuestos–, y también pueden estar a la vuelta de nuestras esquinas.
La globalización nos integra en aspectos positivos y en las experiencias más nefastas, pero si somos conscientes de esta situación, pensaremos con más detenimiento a la hora de comprar en función de necesidades concretas, y no por el solo hecho de aprovechar una oferta.
Por otro lado, hay muchas marcas que venden a altísimos precios y producen sus prendas y accesorios a bajísimos costos; los mismos consumidores están al tanto, pero siguen comprando y, ante eso, no puede hacerse nada”.

Pablo Ramírez Colección Ego-Lógica, 2019.
Vela y soporte Vela a base de aceite de cocina reciclado y estearina, soporte en chapa de acero con corte láser; 8 x Ø8 / 10 x Ø6 / 6 x Ø8 cm.
Colaboradores: Pedro Percivaldi, Camila Sugameli.
Foto: PROA.

Y agrega: “Tener un posicionamiento crítico sobre estas situaciones tiene que ver con la empatía con un otro que no conocemos pero le damos entidad en cuanto a que es un ser humano con derecho a condiciones dignas de existencia como las que pretendemos para nosotros y nuestro entorno afectivo”.

De Lucía Chain.
Una de las obras de la muestra Diseño en Acción.
Intersecciones contemporáneas, en PROA hasta el 9 de junio.
Foto: PROA.

Marina Gryciuk.
Vestibles, 2018.
Estructuras para el cuerpo realizadas en cestería textil.
Foto: PROA.

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La vestimenta como forma de hacer política.
La elección no es distraída ni inocente.
Estampas que se suceden y quedan, temporada tras temporada, en el fondo del placard para ser desechadas tiempo después porque ya no se adecúan a los parámetros de moda del momento.
Consumismo voraz que nos presiona a sentirnos en offside si andamos con un modelo de taco o un tiro de pantalón que ya “no se usa”.
En esta sala, esta fiebre del consumo se confronta con la mirada personal de los artistas: “Los creadores seleccionados sólo se atienen al calendario climático, recurriendo a materiales propios de estación y haciendo persistir su impronta personal.
Sus procesos de trabajo apuntan al empoderamiento ciudadano y se proyectan en un individuo con responsabilidad social
, que elige cómo se vincula con el mundo y despliega con su vestimenta otra forma más de hacer política”, dice Carrascal, quien investiga las relaciones entre el campo de la plástica y de la moda desde hace una década.

NOUS ETUDIONS (Romina Cardillo).
Colección Ego-Lógica, 2019.
Compostera doméstica.
Estructura de acero fabricada mediante corte láser, contenedores de acero inoxidable y detalles en plástico; h43 x 45 x 34 cm.
Colaboradores: Pedro Percivaldi, Camila Sugameli.
Foto: PROA.

En tiempos de crisis, ¿moda sustentable y responsable es compatible con lo económicamente accesible? Nos responde María Laura: “Todos tenemos que disponer de algo de dinero si vivimos en una sociedad capitalista, pero creo que se puede combinar el concepto de lo sustentable y la moda con propuestas accesibles económicamente.
Para ser consciente con el planeta no es excluyente tener mucho dinero, pero sí supone una perspectiva intelectual que reconozca que la mayoría de las veces compramos cosas no por necesidad, sino por la pulsión a la que nos induce el sistema.
Si sacamos la cuenta de lo que tenemos en relación a lo que usamos, nos sorprenderíamos y, además, nos daríamos cuenta que muchas veces invertimos mal nuestro dinero comprando muchas prendas de mala calidad en relación a poder hacer una selección de diseños que respondan a nuestra estética y a nuestra forma de pensar.
Poco pero bueno y no mucho malo o, dicho en otras palabras, menos es más”.

Matías Hidalgo.
Prototipo para Niña Kid-Folk, 2019.
Colección cápsula.
Jardinero Pezuña con accesorio para calzado desmontable, mochila de recolección, capucha pañuelo, chaleco y top tejido.
Cuero metalizado, algodón y técnicas mixtas.
Alianza rubro cuero y accesorios: Florencia Guardia.
Foto: PROA.

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De selección

Algunos de los artistas que participan de la muestra son:

Slow fashion en cápsulas: NOUS ETUDIONS

Romina Cardillo fundó en 2014 Nous Etudions, marca que fue seleccionada en el London Fashion Week gracias al concurso “Ones to Watch” dependiente del Fashion Scout, una plataforma que selecciona talentos emergentes.
Su apuesta por el slow fashion (que plantea la creación de diseños de manera sustentable que no dañen al medio ambiente a partir del respeto por los trabajadores, por los productos utilizados y la no generación de desperdicios de manera excesiva) la llevó a elaborar colecciones “cápsula” -en ediciones limitadas- en lugar de temporadas de invierno o verano; entre ellas, se encuentra una inspirada en la Antártida Argentina que recupera sus colores y texturas.
La confección de prendas genderless, que apuesta a vestimentas que puedan ser llevadas por cualquier persona, se combina con un interés en la experimentación con biotextiles elaborados a partir de la kombucha, una bebida a base de té negro y azúcar fermentada a partir de la acción de microorganismos.


KOSTÜME

Unisex: KOSTÜME

Camila Milessi y Emiliano Blanco fundaron la marca Kostüme en 2001 y establecieron su local en Palermo Viejo.
En 2015 desarrollaron la marca Vulk, una línea de gafas (ópticas y de sol) que tomaba como punto de partida los anteojos utilizados por el arquitecto suizo Le Corbusier.
Inspirados en sus ideas modernas crearon esta colección unisex.
Su producción continúa la línea genderless (moda sin género) y mantiene su objetivo comercial sin perder el espíritu de la experimentación conceptual.


VANESA KRONGOLD

A mano: VANESA KRONGOLD

Hacia 2010, una vez terminados sus estudios en Moda y Diseño Textil, comenzó con su marca, que surgió como resultado de sus intereses en la imagen, en particular, en fotografía y collage.
Su primera colección, Paraíso Google, fue presentada en 2012, y desde ese momento exhibe sus diseños en eventos nacionales e internacionales, como Buenos Aires Fashion Week, donde su propuesta combinaba el bordado a mano y el sublimado, técnica que le permite estampar cualquier imagen proveniente de una computadora.
Recientemente fue invitada por Vogue Italia para mostrar su colección invierno 2019 durante la semana de la moda en Milán.


MUTA

Artesanal: MUTA

Gimena Galli nació en 1990 en Rosario, donde vive y trabaja.
Se formó como técnica en Diseño y Producción de indumentaria y actualmente está a cargo de un taller textil en un centro de día y coordina grupalmente el taller de experiencias textiles “El Enredo” en el Penal de Mujeres Unidad N° 5 de Rosario.
En 2015 inició su emprendimiento MUTA de diseño y producción artesanal de accesorios con materiales reciclados (caucho de cámaras de neumáticos usados y latas de bebidas).
Recientemente realizó una colección completa de vestidos y vestuarios artísticos.
En esta ocasión se inspiró en la indumentaria y contexto de los años 40, asociando al material con la austeridad de esa época.

Ramírez

En negro: RAMÍREZ

Debutó con su marca, Pablo Ramírez, en el nuevo milenio Su primera colección, “Casta”, consistía en vestimentas negras que cubrían el cuerpo de pies a cabeza.
En 2005 fue elegido como uno de los 100 diseñadores más influyentes a nivel internacional por la editorial Phaidon en el libro Sample: 100 Fashion Designers - 010 Curators.
Sus diseños son exhibidos anualmente en desfiles en diferentes lugares del mundo; se caracterizan por el uso del negro y creación de prendas ajustadas que pueden marcar tanto la silueta de la mujer como la del hombre.
En 2016 participó de la muestra “Magia Negra” con curaduría e investigación de María Laura Carrascal.

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Fuente: Diario Clarín >> lea el artículo original