WASHINGTON.- El estado de Nuevo México demandó ayer al gobierno del presidente Donald Trump por violar la política de “liberación segura” de migrantes que, tras solicitar asilo al cruzar la frontera sur, quedan al cuidado de organizaciones caritativas y de los gobiernos locales. La demanda promovida por la gobernadora Michelle Grisham sostiene que esta política está generando una fuerte presión en comunidades fronterizas que deben utilizar sus propios recursos para asistir a los migrantes abandonados por el Estado central. “La administración Trump ha fallado de manera constante y flagrante en su respuesta a la actual crisis humanitaria en nuestra frontera sur, así como en abordar las preocupaciones legítimas de seguridad fronteriza”, argumentó la gobernadora.

12 Junio 2019

Fuente: Hoy Día >> lea el artículo original