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El gobierno de Ucrania está dispuesto a hacer de la central nuclear de Chernóbil 30 años después' href='/ciencia/especiales/chernobil-30-anos-despues'>Chernóbil un auténtico parque de atracciones.
Si en julio el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky firmaba un decreto destinado a dar una nueva vida a esta zona de negro pasado y regular el turismo (no autorizado oficialmente pero con casos de personas que hasta se habían llevado objetos del lugar), ahora la cosa se pone aún más interesante y es que es posible entrar en la sala de control del reactor 4, sí, el mismito sitio donde se cree que Anatoli Stepánovich Diátlov, ingeniero jefe adjunto de Chernóbil, dio instrucciones a los operadores para que siguieran adelante con una prueba de seguridad, a pesar de la significativa caída de potencia que se produjo y que hacía muy peligroso seguir.

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Para los fans de Chernobyl, la exitosa miniserie de HBO premiada con 10 Emmys, este podría ser el planazo de su vida.
Eso sí, tendrán que tener en cuenta que, por seguridad, solo podrán permanecer en la sala durante cinco minutos y es que se calcula que la radiación existente es 40.000 veces más alta de lo normal.
También tendrán que enfundarse un traje de protección, un casco, una máscara y calzarse unas botas industriales.
Y hay más, serán examinados dos veces a la salida para detectar radiación.

Los osados o imprudentes, cada cual que decida cómo catalogarlos, visitantes no encontrarán la sala de control tal y como estaba el 26 de abril de 1986, fecha del Chernóbil' href='/naturaleza/fotos/30-anos-del-accidente-de-chernobil/1'>desastre, pues buena parte del mobiliario y de los aparatos electrónicos fue confiscada para ser usada en la investigación que desembocó en el juicio celebrado en 1987 en el que Diátlov y otras cinco personas fueron condenadas.

La Zona de Exclusión de Chernóbil ocupa actualmente 2.589 kilómetros cuadrados y es el espacio más contaminado alrededor de la central ucraniana.
Es ilegal vivir allí, aunque hay familias que han desafiado la ley al volver a sus casas, y los menores de 18 años tienen prohibida la entrada.

Este año alrededor de 85.000 personas han visitado la Zona de Exclusión de Chernóbil (desde 2011 gran parte de ella ha estado abierta al turismo).
Los tours de un día cuestan alrededor de 100 dólares por persona.

Durante años, los turistas que llegaban a la zona solo podían visitar los patios de los colegios abandonados, los parques de juegos y las aulas fuera de la central nuclear, zonas que ya no se consideran peligrosas.
De hecho es más probable recibir una dosis de radiación más alta sobrevolando la zona.
Sin embargo el reactor 4, donde ocurrió la explosión, permaneció cerrado para todos, excepto para los investigadores, los trabajadores de limpieza y unos pocos periodistas, hasta ahora.

El gobierno ucraniano planea desarrollar nuevas rutas turísticas, incluidas vías navegables, así como la construcción de nuevos puntos de control y restauración y mejora de los existentes para hacer aún más rica la experiencia de los visitantes.

'Debemos dar una nueva vida a este territorio de Ucrania', dijo el presidente Volodymyr Zelensky, cuando firmó el decreto en julio.
'Hasta ahora, Chernobyl era una parte negativa de la marca de Ucrania.
Es hora de cambiarlo'.

Mar Aguilar

Me hubiera gustado ser médica pero le tengo terror a la sangre.
Por eso, escribir sobre salud no me parece mal plan.
También me interesa la nutrición.
Disfruto viendo vídeos de YouTube con guiris preparando comida saludable.

Fuente: Muy Interesante >> lea el artículo original