Por Gabriel Leal

Ante el brote de sarampión que se registra en el país, Mendoza ha reforzado las medidas preventivas y los datos oficiales indican que 3.000 adultos se vacunan por semana con el propósito de no contraer la enfermedad. No hay casos confirmados en la provincia.

La sociedad mendocina parece haber tomado conciencia de lo que significa el sarampión, y desde que se conocieron los primeros casos en Buenos Aires no dudaron en concurrir a los centros correspondientes para aplicarse las vacunas.

Así lo explica Pablo Melonari, Jefe de Infectología del Hospital Notti, quien habló con Diario Somos sobre la situación que se está viviendo en la provincia. “Lo más importante con este panorama es la prevención, y la gente lo ha entendido perfectamente. De 300 adultos pasamos a 3.000 que se vacunan por semana. Este no es un dato menor y habla de que se ha tomado conciencia de la problemática”, contó.

En ese sentido, explicó cómo es el procedimiento que se lleva a cabo. “Es una obligación tomar las muestras, forma parte del protocolo y así evitamos que si alguien tiene la enfermedad se produzca el contagio. Cualquier persona que presente fiebre y ronchas debe concurrir al médico para que le realicen los estudios. Para saber si tiene sarampión o no”.

El doctor dejó en claro que es la forma más certera de conocer si la persona está infectada. Y aclaró que no todos los que tienen fiebre y ronchas han contraído sarampión.

“Ante cualquier duda deben hacerse las pruebas, y quienes aún no se vacunaron tiene que concurrir a los lugares establecidos. Es importante que sepan si han recibido las dosis que corresponde”, agregó Melonari.

Desde hace algunos días se declaró el brote de la enfermedad y son 26 los casos en Argentina. Entre los últimos confirmados hay una mujer que cree en el movimiento anti vacunas y contagió a sus cinco hijos.
Sobre esto, el facultativo fue claro: “No hay discusión con respecto a este tema, es un derecho del niño recibir la vacuna. El padre que no lo haga está violando el derecho de su propio hijo, y no sólo lo pone en riesgo, también lo hace con el resto de la población”.

De las 26 personas que tienen sarampión, el 25% equivale a niños menores de un año, por eso se ha reforzado la vacunación en ese grupo etario. Con respecto a los bebés menores de seis meses, se recomienda a los padres que eviten los lugares donde haya aglomeraciones y el contacto con personas enfermas.

“Lo fundamental es saber que se puede evitar y para eso son necesarios los controles, en este último tiempo la gente entendió lo que debe hacer. La vacuna es gratuita y no hay motivos para no aplicarse las dosis. Hoy en Mendoza está libre de sarampión, pero hay que estar alerta”, cerró Melonari.
Qué es el sarampión

El sarampión es una enfermedad viral muy contagiosa y potencialmente fatal, que se propaga fácilmente cuando la persona infectada elimina secreciones al hablar, toser o estornudar, o por estar en contacto con cualquier objeto contaminado.

Afecta sobre todo a los niños y sus principales síntomas son fiebre alta, erupción en la cara y cuello que se va extendiendo al resto del cuerpo, secreción nasal, conjuntivitis y tos.

Fuente: Diario Somos >> lea el artículo original