Boris Johnson se dirige a la puerta del número 10 de Downing Street para recibir al presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, el martes 8 de octubre en Londres

Londres y Bruselas acordaron el miércoles dar un último impulso a la negociación de un acuerdo, 'muy difícil pero posible', antes del Brexit previsto a final de mes, tras unos días marcados por los reproches y los llamados a hacer concesiones.

El ministro británico encargado del Brexit, Steve Barclay, se reunirá con el negociador jefe de la Unión Europea, Michel Barnier, en Bruselas el jueves, cuando el diálogo entra en su fase crítica.

'Analizarán el estado de las conversaciones tras una semana de reuniones técnicas', anunció un portavoz del primer ministro Boris Johnson.

Tras dos aplazamientos de la fecha de salida, por el rechazo del parlamento británico al acuerdo de divorcio firmado con la UE por la anterior primera ministra Theresa May, el Reino Unido debe abandonar el bloque el 31 de octubre.

Johnson presentó la semana pasada una contrapropuesta de acuerdo, con la que busca modificar el punto más conflictivo del tratado de May, pidiendo a la UE que haga concesiones.
Y aseguró que si las conversaciones no prosperan el país abandonará la Unión de forma brutal a final de mes.

Los líderes europeos, que señalaron dos puntos 'problemáticos' en su propuesta, pidieron modificaciones al texto y se fijaron hasta finales de esta semana para determinar si hay base para alcanzar un acuerdo en la cumbre de los días 17 y 18.

AFP/Archivos / Kenzo Tribouillard Michel Barnier, durante una reunión el pasado 2 de octubre en el Parlamento Europeo en Bruselas

Sin embargo, fuentes anónimas de Downing Street dieron a entender el martes que las conversaciones estaban a punto de fracasar por culpa de la UE, lo que indignó al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, quien acusó a Johnson de 'un estúpido juego de reproches'.

Pese a las tensiones, 'la UE se mantendrá tranquila, atenta, respetuosa y constructiva', afirmó Barnier al canal británico Sky News desde Bruselas.
'Creo que un acuerdo es posible, y muy difícil pero posible', agregó en la víspera de su encuentro con Barclay.

- Antes morir que aplazar -

Por su parte, Johnson debe reunirse con su homólogo irlandés, Leo Varadkar, quien no parece dispuesto a modificar su posición sobre la frontera terrestre entre ambos países.

La República de Irlanda sería el principal afectado en la UE por un Brexit sin acuerdo, que tendría consecuencias potencialmente devastadoras para sectores claves de su economía, además de riesgos para el acuerdo de paz que en 1998 puso fin a 30 años de sangriento conflicto en la isla.

El punto más conflictivo del acuerdo negociado por May, y que Johnson intenta modificar, concierne al modo de mantener abierta la frontera entre Irlanda y la provincia británica de Irlanda del Norte.

AFP / John SAEKI Los riesgos de un Brexit sin acuerdo

Dublín anunció el martes, en el marco de su presupuesto para 2020, un fondo de 1.200 millones de euros (1.300 millones de dólares) para amortiguar el impacto económico de un Brexit sin acuerdo, lo que se interpretó como pesimismo sobre el éxito de las negociaciones.

Y Varadkar aseguró que sería 'muy difícil cerrar un acuerdo la próxima semana'.

Johnson afirma por su parte que prefiere 'estar muerto en una zanja' que pedir otro aplazamiento del Brexit, pese a una ley aprobada de urgencia en septiembre que le obliga a hacerlo si el día 19 no ha logrado un acuerdo con la UE.

Crece la especulación desde hace semanas de que el controvertido primer ministro busca una brecha legal para realizar un Brexit duro dentro de tres semanas, lo que llevó a activistas proeuropeos a acudir a los tribunales para intentar obligarle a acatar la legislación.

Sin embargo, jueces en Escocia emitieron esta semana dos decisiones según las cuales las garantías de Johnson de que acatará la ley son suficientes.

Tanto si hay un acuerdo como si no, el gobierno británico planea convocar excepcionalmente al Parlamento el día 19.
Será el primer sábado que se reúna en 37 años y el quinto desde 1939.
La última sesión parlamentaria en fin de semana tuvo lugar el 3 de abril de 1982, tras la invasión argentina de las islas Malvinas.

Fuente: AFP >> lea el artículo original