Después de consagrarse campeón de la Superliga con un final histórico en el mano a mano ante River, en Boca escuchan a la AFA pero están atentos sobre todo a los movimientos de la Conmebol ​para resolver el armado del plantel: altas, bajas e incluso cuestiones vinculadas a reformas en la Bombonera. ¿Cuál es el escenario que piensan en Brandsen 805?

Con el título local bajo el brazo -todavía no recibieron el trofeo ni las medallas de campeones- la apuesta de Miguel Russo​ y compañía era apuntalar el equipo que se consagró, retener algunas piezas clave y reforzarse con uno o dos jugadores en lugares puntuales, atentos también a las eventuales bajas de un mercado que se imaginaba agitado. Pero la pandemia frenó la pelota. Y la incertidumbre sobre cuándo regresar hace que se estudien dos escenarios. Uno, con la Copa en juego hasta febrero de 2021. Otro, sin competencia internacional hasta 2021.

Miguel Russo espera por una resolución de Conmebol. (Foto: Luciano Thieberger.)

Si la Libertadores se vuelve a jugar antes de fin de año, la idea de Boca es retener a varios de los jugadores de este plantel a los que se les termina el contrato el 30 de junio (Junior Alonso es la prioridad para comprar, buscaría renovar el préstamo de Soldano, firmar un nuevo vínculo con una rebaja con Mauro Zárate y hacerle una nueva propuesta a Marcos Díaz). Además, quiere extenderle 12 meses el vínculo a Tevez, con la idea de darle la chance de capitanear al plantel en la búsqueda de la séptima Copa. En tanto, si el fútbol entra en una 'normalidad', se buscará un nueve de área y podrían reaparecer viejos anhelos como Mauricio Isla (queda libre de Turquía) y Renato Tapia (el peruano queda con el pase en su poder de Feyenoord).

'El objetivo es la Copa Libertadores después de ganar la Superliga, pero si no se compite en este año hay que adecuar el presupuesto y quizá la inversión hacerla en enero', le confiaron a Clarín desde el club. Suena lógico: la Conmebol ya aceptó que se hagan 5 cambios en la lista de buena fe para el reinicio del torneo que se cortó con apenas dos fechas de la fase de grupos. Así las cosas, si es que Boca solo va a competir a nivel local, se evaluará cada caso con otro prisma y también se especulará más con el ofrecimiento de cada contrato.

¿La Bombonera volverá a tener fútbol en 2020? (Foto: REUTERS/Agustin Marcarian)

En el Consejo de Fútbol son cautelosos. Y tambien prestan atención a lo que sucede en el resto del continente, en donde salvo Brasil, el resto de los mercados parecen estar cerrados. La MLS de hecho suspendió el libro de pases y México no tiene fecha prevista de competencia internacional, por lo que los sondeos solo llegarían desde Europa. Por Agustín Rossi (debería regresar desde Lanús) ya hay una propuesta al representante de parte de Udinese. Por Sebastián Villa​, pese a su situación judicial, hay llamados para conocer los valores de su contrato y cuánto pretende Boca para una transferencia. Pero no mucho más que eso. ¿Es necesario entonces salir al mercado en este momento? Quizá a mitad de año sea tiempo de vender y recaudar en lugar de gastar. 

Para Miguel Russo la prioridad es sostener el plantel y sumar piezas que sean mejores a las que hoy se tienen. 'El plantel es corto para las exigencias de Boca', había opinado antes de consagrarse en la Superliga. El DT apunta a tener competencia en cada puesto para luego optar por el mejor futbolista. Pero sin la Libertadores, esa exigencia bajaría.

La Bombonera es una de las sedes propuestas para finales internacionales. (Foto: EFE/Juan Ignacio Roncoroni)

El otro punto por el que Boca espera a Conmebol para saber qué movimientos hacer tiene que ver con el estadio. De hecho, la Bombonera es una de las sedes propuestas para organizar las finales de las Libertadores y Sudamericana de 2021, 2022 y 2023. Y hasta el 29 de mayo hay tiempo de presentar el dossier de candidatura ante la Conmebol. 'Vamos a evaluar las exigencias y reformas que se nos piden para saber si nos conviene presentarnos como sede en la Copa del año que viene o en las siguientes', avisaron desde el club.

¿Qué es lo que evalúan? Que si el calendario de la pandemia sigue complejo, los tiempos para acondicionar la Bombonera para las finales de 2021 pueden achicarse. También están atentos a lo que deslizaron en la organización del Mundial de Qatar, en 2022, donde ya mostraron su preocupación en cómo puede impactar el movimiento de hinchas hacia allí. ¿Conviene ser la sede de una final de Conmebol en un año en el que es probable que los vuelos estén limitados y la economía en la región se achique? En Boca se hacen esa pregunta.

El título de la Superliga alivió la presión 2020. (Foto: Juano Tesone)

Con nuevos lazos con la conducción de Conmebol, en Boca creen que se hará todo lo posible por continuar con la Copa Libertadores durante este año y terminarla como máximo en marzo de 2021. Pero en tanto no se resuelva esa situación, no acelerarán en el mercado ni en temas vinculados a su gran anhelo internacional. 

Fuente: Diario Clarín >> lea el artículo original