Tony Smith y su pareja Jody intentaron ocultar a los doctores las verdaderas razones que causaron las horribles lesiones de su bebé, que ahora enfrenta una vida de discapacidad. Tony golpeó tan duramente a su hijo recién nacido que los doctores tuvieron que amputarle las piernas. El sujeto, ya en prisión, fue tomado como rehén por los reclusos y golpeado por ellos hasta dejarlo casi sin vida, según los informes.

Smith y su pareja, Jody Simpson, fueron encarcelados en febrero durante 10 años tras el horrible abuso contra su hijo, que tenía solo unas semanas. Los tobillos le habían dado la vuelta y le habían roto los huesos.

El sujeto, qué además es adicto a la heroína, cumple actualmente una condena de 10 años en la prisión de Swaleside en la isla de Sheppey en Inglaterra, donde fue atacado por dos presos violentos que habían sido alojados erróneamente en el sector de menor seguridad.

Según los informes, Smith fue atado a una silla y golpeado con latas de atún dentro de un calcetín, además de otros objetos metálicos contundentes. Smith, recibió cuantiosos golpes, que le dejaron la cuenca del ojo fracturada, varias costillas rotas y la mandíbula quebrada.

El sujeto fue retenido en su celda y soportó cuatro horas de tortura de los otros reclusos, según los informes. Una fuente comentó a The Daily Star: “Los guardias de la prisión lograron quitárselos de encima en el momento preciso; tiene suerte de no haber muerto”.

Su hijo, también llamado Tony, tenía solo 41 días cuando fue llevado al hospital y estaba luchando por su vida con varias fracturas y septicemia. El bebé sobrevivió, pero ambas piernas tuvieron que ser amputadas y ahora enfrenta una vida de discapacidad.

Sus padres admitieron que no lo llevaron al hospital porque estaban esperando que un plomero arreglara su caldera. “El incidente ha sido remitido a la policía, por lo que sería inapropiado seguir comentando”.

El bebé fue adoptado por Paula Hudgell, de 50 años, que hace campaña por sentencias más duras por negligencia y abuso infantil. Y ella se ha pronunciado después de que Jody Simpson hizo una petición para ser liberada antes de cumplir toda su condena.

Ella dijo: “Jody dejó a su hijo cerca de la muerte y ahora quiere simpatía”. Ella no puede aceptar su culpa por lo que le hizo a su propio hijo. “Al apelar para que se reduzca su sentencia, muestra que no tiene remordimientos”. Ella agregó: “Ambos padres merecen pudrirse en prisión”.

Fuente: El Ciudadano

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